Tu aire me sabe a mar, que sin olerlo lo llevo dentro y me envuelve. La arena de tu playa la llevo en mis bolsillos, y la luz de tu sol en la piel, como una caricia que perdura. Suave el verano de tu sonrisa que siempre me acompaña, donde quiera que voy te llevo, te vienes, nos vamos.
Al amparo de tu cálido recuerdo, no hay noches frías ni días grises, aunque no te tengo, pues para verte cierro los ojos, apago la luz, y te invento. Por todo me sabes a fantasía, de paraiso junto al mar una noche de verano, de día sin final en la noche oscura del alma, de ilusión que me acompaña, donde quiera que voy te llevo, te vienes, nos vamos.
Al amparo de tu cálido recuerdo, no hay noches frías ni días grises, aunque no te tengo, pues para verte cierro los ojos, apago la luz, y te invento. Por todo me sabes a fantasía, de paraiso junto al mar una noche de verano, de día sin final en la noche oscura del alma, de ilusión que me acompaña, donde quiera que voy te llevo, te vienes, nos vamos.